En lo referente al machismo en publicidad, tendemos
a remontarnos a las gráficas de los años 50 y 60, en las que estos casos eran
más que evidente. También tendemos a pensar (o a auto convencernos), de que
estas prácticas han cesado, pero lo cierto es, que en pleno siglo XXI, estos
casos siguen siendo tan recurrentes en publicidad como hace 50 años.
Es cierto que la sociedad ha cambiado, también es cierto lo mucho
que se ha avanzado con todo el movimiento feminista, pero aunque se quiera
obviar, también es cierto que el machismo esta tan a la orden del día como
antes, aunque quizás, algo más camuflado.
Muestra de todo esto son los siguientes anuncios modernos (a la
derecha) en comparación con sus antecesores (a la izquierda):
- El hombre siempre pisa a la mujer
- La mujer, ese ser desvalido torpe por naturaleza
- Los electrodomésticos, la gran felicidad de una mujer
- Nada para anunciar ropa para hombres, como una mujer sin ella
Estos son solo cuatro ejemplos esclarecedores de que la publicidad vejatoria hacia la mujer no ha cambiado tanto como pensamos, y que sus homólogos modernos no se quedan en absoluto atrás. Las similitudes palpables en este tipo de publicidad de hace 50 años y de ahora son tan impactantes como deprimentes, y es que por lo visto para vender, todo vale.
Pero realmente, ¿es así?, ¿todo vale en publicidad?, ¿todo
vale para llamar la atención?, ¿Dónde están los límites?. Antes podía haber una
excusa, que no era más que eso, una excusa, y pensar que "eran otros
tiempos", pero ¿y hoy en día?, ¿Cuál es ahora la excusa? Simplemente no la
hay. Pretenden vender una sociedad moderna, avanzada e igualitaria en la que
siguen presentes los mismos estándares y actitudes sexistas que hace 50 años.
El problema es que hay quien se escuda en que antes eran otros
tiempos, pero hoy en día no lo son, esos tiempos han pasado y ese machismo tan
heavy y tan público sigue tan presente como entonces.




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